En el sector petroleoquímico, la temperatura es una variable de proceso determinante. Aceites base, parafinas, ceras, betunes, polímeros y aditivos se almacenan y manipulan en bidones y tanques y, a temperatura ambiente, tienden a aumentar su viscosidad hasta solidificarse, haciendo imposibles el bombeo, la dosificación y el trasvase. Devolver estos productos a la temperatura de trabajo correcta —de forma uniforme, controlada y segura— es la condición previa para garantizar la continuidad productiva y evitar paradas de planta.
Desde hace décadas AMARC diseña y fabrica soluciones de tratamiento térmico dedicadas a la industria petroleoquímica: sistemas de alta ingeniería que aseguran uniformidad de temperatura, eficiencia energética y la máxima seguridad funcional, incluso en presencia de sustancias inflamables.